
sábado, 16 de octubre de 2010
Todavía confío en el cielo. Todavía lo miro y le creo. Y él, me ha contado que existe, en la tierra, otro paralelo. Es el cielo de tus ojos portador de infinitos colores. Ha sabido regalarme soles y sacarme de esta tormenta gris. Mi ansiada alegría se ha convertido en hecho. No tiene límites este amor: esta locura no tiene techo. Todavía me fio del agua. Precisa, no se equivoca en nada. Y me dice que existe pureza similar a la de su esencia, que la busque, está en tu alma. Es entonces que rompo esta coraza y dispuesto a jugarme el pellejo dejo que me lleve tu viento. Has hecho de esa roca de nuevo un corazón. Voy perdiéndome en tu boca. Es así: Soy feliz en tu estación.
(Escuchar sus canciones me dan un poquito de ganas de tener a alguien a quién cantarselas, claramente tenerte a VOS)
(Escuchar sus canciones me dan un poquito de ganas de tener a alguien a quién cantarselas, claramente tenerte a VOS)

Tus brazos siempre se abrían cuando quería un abrazo. Tu corazón comprendía cuándo necesitaba una amiga. Tus ojos tiernos se endurecían cuando me hacía falta una lección. Tu fuerza y tu amor me guiaron y me dieron alas para volar.
Eres la única persona del mundo, que siempre está de forma incondicional. Si te rechazo, me perdonas. Si me equivoco, me acoges. Si los demás no pueden conmigo, me abres una puerta. Si estoy feliz, celebras conmigo. Si estoy triste, no sonríes hasta que me haces reír. Eres mi amiga incondicional.
Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio.Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás la han perdido.
Mi madre encuentra la felicidad cuando yo la encuentro. Cuando yo vivo algo hermoso, lo vive a través de mi experiencia. Mi madre reza por mí, incluso cuando yo sólo rezo por mi mismo. Mi madre me daría el mundo entero si fuese capaz.
Gracias Mamá

Querida Holly:
No tengo mucho tiempo. No literalmente, sino porque has salido a comprar helados y volverás pronto. Ésta será la última carta, sólo me queda una cosa por decirte: Esta carta no es para que me recuerdes ni para que compres una lámpara, puedes cuidar de ti misma sin mi ayuda. Es para decirte cómo me he sentido, cómo me has cambiado, me has convertido en un hombre queriéndote, Holly, y por eso te estoy eternamente agradecido, literalmente. Quiero que me prometas algo: Que nunca estarás triste o insegura o perderás por completo la fe, que tratarás de verte con mis ojos. Gracias por aceptar ser mi esposa, soy un hombre que no se arrepiente. Qué suerte he tenido. Tú has llenado mi vida, Holly, pero yo sólo soy un capítulo de la tuya. Habrá más, te lo prometo.Y ahora viene el gran consejo: No tengas miedo a volver a enamorarte, prepárate para esa señal que parece el fin del mundo.
Posdata: Siempre te amaré.
Posdata: Siempre te amaré.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
