
Te amo desde el fondo de mi corazón”, le decimos a nuestras parejas; dibujamos corazoncitos para expresar nuestra pasión; “tengo el corazón roto” nos lamentamos durante el despecho. Es evidente, que el corazón ha sido desde siempre, el órgano del Amor por excelencia…
¿Pero estamos poniendo los sentimientos en el lugar correcto?
